Las Cloacas del Estado

Juicio al sistema en España(3). Acusación; “Tortura”, agravante; “Antecedentes”

Posted in Euskal Herria, Las Cloacas del Estado, Tortura by denuncia on 29 enero 2009

Seguimos…

Hablábamos de la verosimilitud de una  denuncia genérica que afecta al  sistema, y nos fijábamos en dos  indicios.

1. La negativa a iluminar el lugar, a  procurar la evitación de la tortura. Cámaras. Apertura de la incomunicación  y opacidad.

2. Antecedentes y hechos probados. Hechos cometidos, y hechos estimados  teniendo en cuenta la posibilidad real  (remota) de probar el hecho en un  entorno inaccesible a la obtención de  pruebas y en un entorno renunete y  reticente, por ser parte implicada.

seguimos con

3. Resultados y móvil del delito.  Utilización del delito. Utilidad.

Bueno, móvil para cometer el delito de  la tortura, existe, que beneficia no  al que tortura, sino que podemos decir  al sistema tendente a resolver casos  pendientes, o presentar a ls sociedad  un número de detenidos. En la analogía  judicial cuando se dilucida una  sospecha: El sistema tiene móvil  (motivación), tiene oportunidad,  antedecentes tiene también, actitud  sospechosa en estorbar la obtención de  la prueba también tiene, en un juicio  cualquiera en el que el acusado no  fuera “el sistema” en su conjunto,  sino una persona, la denuncia tendría  ya gran verosimilitud y la carga  indiciaria de la prueba lo  condenarían, por la suma de ellas.

Aún se suman más elementos, pero  decíamos que movil (motivo) lo tiene  el sistema en su conjunto para  torturar. Se tortura para lograr  encarcelar a alguien, la tortura, de  procucirse, tiene la finalidad de  hacer firmar una declaración que va a  ser utulizada como prueba por un juez.  la confesión firmada autoencarcelará a  la persona torturada, que entró en  comisaría siendo inocente, y sale  siendo culpable precisamente tras  haber firmado eso, y por haber firmado  eso. O servirá para que esa persona,  al firmar lo que el torturador (o su  equipo) redacta incrimine a un tercero  o a más personas. A veces son esas  terceras personas el verdadero  objetivo que busca el que tortura,  cuando presenta un papel con 3 nombres  y un relato hasta que es firmado. Con  lo que la rueda de la tortura no sólo  sigue, sino que se multiplica. Y con  ella las injusticias.

Es conocido el interés de cada  comisaría, de cada comisario central,  de cada responsable político a cargo  de las fuerzas de seguridad, el  apremio en presentar ante la sociedad  determinados resultados, cada caso sin  resolver es un quebradero de cabeza, y  las comisarías, y los ministros del  interior pugnan entre ellos por  “quitarse casos de encima”, o bien,  presentar unos datos de detenciones y  resoluciones de casos a fin de año.  Muchas veces el interés de quitarse el  caso de encima prima sobre la cautela  y la Justicia, y no será la primera  vez que vemos, que esa premura en  meterle el “marrón” a alguien cuanto  antes, se lleva por delante la  libertad de un inocente, el cual se  demuestra con el tiempo inocente. Pero  raros son los casos en que puede  aparecer el verdadero culpable, cuando  el caso ya está cerrado y nadie está  tras la investigación ya.

Consideración aparte merecen  operaciones cuyo interés es  ilegalizar, incriminar a una  asociación, o mezclar en actividades  delictivas a todo un colectivo.  Previamente no hay “delito” previo que  resolver, sino que el hecho delictivo  es creado precisamente con las  declaraciones. No es que haya un  asesinato, por ejemplo que se haya  cometido, y que urja darle salida y  ponerle nombre al culpable, sino que  los hechos delictivos se establecen  basados precisamente en declaraciones  de relaciones, reuniones,  connivencias, complicidades, el  delitos más genéricos y amplios.

La sentencia del caso 18/98 a una gran  variedad de asociaciones y grupos es  paradigmática del uso de la tortura y  de confesiones en comisaría para  “crear” tipos delictivos que en  ralidad no están basados en “hechos  reales” sino en “connivencias,  complicidades, conexiones vagas”.

El resultado puede ser catastrófico de  incriminaciones en cadena. 47 personas  que quedan privadas de libertad por  años y años sin que haya un sólo hecho  delictivo que atribuirles.

Seguimiento del Juicio y sentencia del caso 18/98 al movimiento asociativo vasco: En este juicio, por ejemplo, se tomaron (entre otras) por válidas por parte del juez declaraciones obtenidas bajo tortura, según los declarantes, y posteriormente negadas ante el juez, con resultado de 47 personas condenadas.

Parte 1:

Parte 2:

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